Debido a la confluencia de varios factores, entre los que se encuentran la etapa de transición personal junto con la nueva estructura social, desde todos los aspectos cambiante e inestable (variedad de modelos familiares, existencia de normas contradictorias o ausencia total, tolerancia a la agresividad, de valores personales y sociales en contraposición…) aparece cada vez más el fenómeno de la adolescencia disruptiva; amplio concepto con rasgos comunes como son la agresividad, falta de respeto por las normas, inadaptación, comportamientos violentos, absentismo y fracaso escolar, presentismo o inmediatez de las necesidades, ausencia de tolerancia a la frustración, consumo de sustancias (incluidos el alcohol y diferentes drogas), a lo que se añade la permisividad, la incapacidad (desde las diferentes instituciones) para controlar las situaciones en las que derivan estos comportamientos y una cada vez mayor sensación de fracaso e impotencia por parte de tod@s.
Los recursos existentes se muestran insuficientes para abordar las necesidades individuales mailto:del@s adolescentes, lo que a su vez causa mayor alarma social
